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En El Salvador todos han negociado con las pandillas

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Dialogar con las pandillas ha sido una realidad en el país: políticos de todos los colores lo han hecho por casi una década, pero solo unos cuantos han sido perseguidos por hacerlo. ¿Es una utopía transparentar esos pactos?

Credit…Rodrigo Sura/EPA vía Shutterstock

Es periodista salvadoreño.

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SAN SALVADOR — Quien haya seguido el acontecer político de El Salvador en la última década sabe que existió algo que pasó a la posteridad bajo una etiqueta: la tregua del gobierno con las pandillas.

Dialogar con las pandillas ha sido una realidad en El Salvador. Negocian los políticos, negocia el operador de energía eléctrica que debe entrar a reparar un poste en una colonia bajo dominio pandillero y negocia la maestra de escuela que tiene alumnos de una y otra pandilla. Los políticos, de todos los colores, llevan casi una década haciéndolo, según ellos, en secreto. Ha sido gracias a investigaciones periodísticas —de, entre otros medios, El Faro, donde trabajo— que muchas treguas han salido a la luz pública. Incluidas las de figuras cercanas al presidente Nayib Bukele.

Los políticos han ocultado estas treguas por dos razones: la primera, porque saben que no es popular de cara a los electores dialogar con mareros. La segunda, porque no quieren que se sepa lo que negocian, porque les avergüenza reconocer que la moneda de cambio en algunos casos fueron votos. En lugar de intentar ocultarlas es hora de transparentarlas. El diálogo tendría que ser desde arriba, de forma franca y pública y, sobretodo, sin buscar beneficio político. Pero estamos muy lejos de algo así.

Pese a que se conocen muchos acuerdos, se ha aplicado particular severidad al arquitecto de la primera tregua conocida: David Munguía Payés, exministro de Defensa y luego de Seguridad y Justicia en el gobierno de Mauricio Funes. Munguía Payés fue capturado y acusado de agrupaciones ilícitas y otros delitos relacionados con aquel proceso que arrancó en 2012. La semana pasada fue presentado ante los medios con esposas y mascarilla. A diferencia de otros políticos que han sido señalados por negociar con pandillas, el exministro pasó varias noches tras rejas hasta que una jueza le concedió fianza de 10.000 dólares y arresto domiciliario por “cuestiones de humanidad”.

En marzo de 2012, el gobierno del expresidente Funes, el primero de izquierda desde los acuerdos de paz de 1992, negoció un pacto con las cúpulas de la Mara Salvatrucha 13 y las dos facciones del Barrio 18: beneficios carcelarios para los criminales a cambio de menos asesinatos en las calles. Los resultados fueron contundentes: de 4371 asesinatos en 2011 se pasó a 2594 en 2012; y 2513 en 2013.

Pero esa tregua no fue la única. Y no todas fueron para disminuir la violencia. Ha habido treguas posteriores para conseguir beneficios electorales.

“Todos los partidos han buscado acercamiento con nosotros”, dijo en abril de 2016 un líder pandillero de una facción del Barrio 18 que negoció con varios políticos. Su frase se convierte en un mantra, no pierde vigencia con los años.

Entonces, ¿por qué solo el creador de la tregua de 2012 y algunos de sus colaboradores han sido capturados en los últimos años? Creo que la respuesta está en que solo se persigue a quienes ya no están vinculados a un partido político. Hay algunos políticos que han sido investigados por lo mismo pero aún tienen el respaldo de partidos y hasta competirán en las elecciones legislativas y municipales de 2021.

Fui parte del equipo de periodistas que descubrió la tregua de 2012 apenas días después de que los líderes pandilleros habían sido trasladados a prisiones de régimen normal desde donde retomaron el control pleno de sus estructuras. Los organizadores de la tregua no supieron cómo responder cuando publicamos el reportaje. Se justificaron con mentiras absurdas, como que los traslados se debían a peticiones de la Iglesia Católica.

No tenían un plan de comunicación, pero sí un objetivo: menos muertos.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el partido que promovió aquella primera tregua, fue el mismo que la enterró en 2014. Entonces, todo parecía volver a la normalidad: otro gobierno buscaría derrotar a las pandillas que llegaron desde California en los años noventa con balas y más balas. Pero luego se supo que no fue del todo así. Salieron a la luz videos que documentaban que, mientras el FMLN vendía un mensaje de odio contra las pandillas, también negociaba con los líderes criminales en las calles de cara a las elecciones presidenciales.

A las diferentes reuniones con pandilleros asistieron efemelenistas que no solo ofrecieron su ayuda a los pandilleros para que pudieran obtener su documento único de identidad, sino que propusieron un programa de crédito de 10 millones de dólares que sería administrado por los criminales. En esta nueva tregua, figuras como los exministros Arístides Valencia y Benito Lara no negociaban vidas, sino apoyo electoral. A diferencia de Payés, nunca hubo orden de captura en su contra, y enfrentan sus procesos judiciales en libertad.

En otra negociación, ocurrida en 2014, Ernesto Muyshondt, entonces vicepresidente del derechista partido Arena, aparece en un video filmado por los mismos pandilleros. Ofrece una nueva tregua si su candidato presidencial gana. Muyshondt enfrenta su proceso judicial en libertad, es el alcalde de la capital y el candidato para repetir en el cargo en las elecciones de 2021.

Y el recuento no ha terminado. Allegados al actual presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien llama a sus adversarios “los mismos de siempre”, también negociaron con pandillas.

Investigaciones de El Faro prueban que cuando Bukele fue alcalde de San Salvador, entre 2015 y 2018, algunos de sus funcionarios negociaron con pandillas para poder construir el Mercado Cuscatlán, una de sus obras de infraestructura emblemáticas. Según nuestro trabajo periodístico, cuando Bukele competía por la alcaldía en 2015, sus delegados entregaron dinero a las pandillas para que no boicotearan su candidatura, aseguraron fuentes pandilleras y funcionarios de su gobierno municipal. Recientemente, se publicaron fotografías de una reunión de 2015, donde aparece el actual ministro de Gobernación de Bukele, Mario Durán, negociando con Renuente, un líder de la MS-13. Durán no está acusado de nada y es el candidato de Nuevas Ideas, el partido creado bajo el ala de Bukele, para ser alcalde de la capital en 2021.

Los principales políticos salvadoreños lo han dejado claro en la última década: creen que es necesario negociar con los pandilleros, pero están convencidos de que deben hacerlo en secreto. Un diálogo que debería ser abierto, escuchando a la sociedad civil que padece a esos criminales, parece una utopía. Sin embargo, los salvadoreños deberíamos exigirlo. Si no, seguiremos con lo que tenemos: pactos ocultos, captura de políticos huérfanos del poder e impunidad para los que aún mantienen sus vínculos partidarios.

A estas alturas es muy complicado corregir el rumbo, pero es posible crear un diálogo con interlocutores nacionales e internacionales que den confianza al proceso. Es posible negociar la desarticulación de las pandillas, la reinserción de sus miembros y la reparación de las víctimas. Los políticos quieren convencernos de que no hay manera porque prefieren seguir usando a las pandillas como una herramienta electoral.

Óscar Martínez es editor de investigaciones especiales de El Faro, autor de Los migrantes que no importan y Una historia de violencia y coautor de El Niño de Hollywood, sobre la MS-13.

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Aumenta el número de personas que buscan ingresar a Estados Unidos

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El número de personas arrestadas en la frontera se ha duplicado desde la primavera debido a la recesión económica de México y a una política del gobierno de Donald Trump que, según los inmigrantes, funciona a su favor.

Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

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NOGALES, México — La inmigración indocumentada a lo largo de la frontera suroeste de Estados Unidos ha aumentado después de un periodo de estancamiento, ya que las dificultades económicas, empeoradas por la pandemia, han llevado a miles de personas hacia el norte en busca de trabajo.

Después de hundirse en la primavera, cuando las naciones se confinaron y cerraron las fronteras en un esfuerzo por frenar la propagación del virus, el número de migrantes arrestados a lo largo de la frontera de Estados Unidos con México aumentó más del doble entre abril y julio, según el gobierno de Estados Unidos.

A medida que aumentan los números, la inmigración se está convirtiendo una vez más en el principal llamado a cerrar las filas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien, según las encuestas, se está quedando detrás en su intento de reelección y busca ganarse a un electorado cada vez más descontento con su manejo de la pandemia y la economía.

“A pesar de los peligros planteados por la COVID-19, la inmigración ilegal continúa”, dijo el jueves Mark Morgan, el comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

Los migrantes indocumentados están “poniendo en riesgo la vida de los estadounidenses”, agregó, aunque Estados Unidos lidera el mundo en cuanto a la cantidad de muertes por coronavirus.

Morgan pregonó la necesidad de continuar la construcción del muro fronterizo, un proyecto central para la identidad política de Trump, para prevenir la migración ilegal y la propagación del coronavirus por parte de inmigrantes indocumentados infectados.

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Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

Los números aún están muy por debajo del pico de la crisis migratoria en 2019, y también muy por debajo de los niveles récord establecidos en las décadas de 1980, 1990 y 2000, cuando los recuentos anuales de migrantes detenidos en la frontera suroeste a manudo superaron el millón.

Y aunque la inmigración indocumentada se está recuperando de una breve pausa, quién viene —y por qué— ha cambiado significativamente desde la pandemia. Muchos dicen que se han inspirado para intentar migrar debido a una nueva política del gobierno de Trump que los devuelve a México rápidamente, a menudo a las pocas horas de ser capturados, pero tiene el efecto no deseado de darles más oportunidades de cruzar la frontera de forma ilegal.

Durante los últimos años, los centroamericanos dominaron el flujo de migrantes que intentaban cruzar la frontera suroeste, y muchos buscaban asilo. A menudo viajaban como familia, con frecuencia con niños, y se rendían pacíficamente a los agentes fronterizos estadounidenses con la esperanza de tener la oportunidad de solicitar refugio.

Ahora, muchos centroamericanos que de otro modo habrían intentado migrar se han visto desalentados de salir de sus hogares por las fronteras cerradas y otras restricciones de viaje relacionadas con la pandemia, dijeron los defensores de los migrantes. Y se ha corrido la voz entre los posibles refugiados que huyen de la persecución que, bajo las políticas de inmigración restrictivas del gobierno de Trump, ahora hay pocas posibilidades de obtener asilo en Estados Unidos.

En cambio, la gran mayoría de los migrantes que han intentado cruzar la frontera en las últimas semanas son mexicanos, dijeron los funcionarios y los defensores de los migrantes. Y sus encuentros con las autoridades son a menudo caóticos, con migrantes dispersándose en el desierto para evadir la captura.

“Están corriendo, están peleando”, dijo Morgan. “No reconocen en absoluto las consecuencias mortales de sus acciones mientras navegamos por una pandemia global y letal”.

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Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

México ha estado entre los países más afectados por la pandemia de coronavirus, con más de 50.000 muertos reportados, solo detrás de Brasil y Estados Unidos, naciones mucho más grandes. Se cree que el número real de vidas perdidas es mucho mayor debido a la escasez de pruebas y un significativo subregistro de casos.

Millones de personas perdieron sus empleos en medio de una creciente recesión que los economistas esperan que sea la más profunda en casi un siglo, pero el gobierno mexicano ha evitado las medidas de estímulo que otras naciones usaron para apuntalar las economías a medida que cedían bajo el peso de la pandemia.

En julio, el 78 por ciento de los detenidos en la frontera suroeste eran mexicanos, principalmente hombres adultos solteros, dijo Morgan.

El número de migrantes detenidos a lo largo de la frontera con México aumentó a 38.347 en julio de 16.162 en abril, un incremento del 137 por ciento, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.

Todavía está muy lejos del año pasado, cuando hubo más de 99.000 detenciones en abril de 2019 y casi 133.000 en mayo. Pero el fuerte aumento proporcional en los últimos meses refleja un resurgimiento en la corriente migratoria.

Si bien los migrantes y sus defensores dicen que la pérdida de empleos y la profundización de la pobreza han sido los principales impulsores del reciente aumento de mexicanos, una reciente política fronteriza del gobierno de Trump también ha inspirado a los migrantes a probar suerte ahora.

En marzo, el gobierno emitió una orden que permitía a los agentes de inmigración estadounidenses suspender los procedimientos normales y expulsar rápidamente a quienes cruzaran la frontera de forma ilegal, a menudo en cuestión de horas, citando la necesidad de salud pública de mantener los centros de detención lo más vacíos posible y evitar la propagación del coronavirus. La nueva política también se extendió a los refugiados que buscan asilo.

Para alrededor del 91 por ciento de esos arrestos en julio, el gobierno usó la regla especial para devolver rápidamente a un migrante a México.

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Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

Numerosos migrantes entrevistados en esta ciudad fronteriza en los últimos días dijeron que la política había sido un incentivo para ellos: si fracasaban en su intento de entrar a Estados Unidos, dijeron, se librarían de las penurias de la detención y serían enviados rápidamente a México, poniéndolos en posición para volver a intentarlo.

“Lo que nos está animando ahora es que, por la pandemia, nos están soltando rápido”, dijo Jacobo, de 27 años, un carpintero de la ciudad portuaria de Veracruz quien intentó, sin éxito, cruzar la frontera en Nogales el mes pasado.

Solicitó el anonimato parcial para evitar llamar la atención de las autoridades estadounidenses y mexicanas.

Los migrantes dicen que a lo largo de este tramo de la frontera, es fácil encontrar un coyote que les muestre el camino. La mayoría de los cruces ocurren afuera de las ciudades y los pueblos, en áreas remotas donde la imponente barrera de metal de la frontera da paso a cercas de alambres bajos, en algunos lugares, o a nada en absoluto.

Pero también es un entorno ferozmente implacable: las rutas de la migración atraviesan una vasta región desértica en el sur de Arizona que pone a los migrantes en gran riesgo de deshidratación, insolación y hambre. Miles de viajeros han muerto en las últimas décadas al intentar cruzar.

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Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

Jacobo, quien decidió migrar después de que la pandemia le costó su trabajo en una empresa de construcción, trató de cruzar una noche a fines del mes pasado en compañía de otros cuatro migrantes, guiados por un coyote que se comunicó con ellos por celular.

Ya había pagado alrededor de 450 dólares al grupo criminal que controlaba las rutas de contrabando a lo largo de ese tramo de la frontera, y prometió pagar otros 6700 al coyote si lograba ingresar a Estados Unidos.

En algún lugar fuera de la pequeña ciudad fronteriza mexicana de Sásabe, Jacobo y las otras cuatro personas se arrastraron bajo una cerca de alambre que delimitaba la frontera. Durante dos días, caminaron hacia el norte a través del desierto de Arizona, moviéndose principalmente de noche y durante las horas más frescas de la mañana, y descansando cuando las temperaturas diurnas se volvían severas.

Tarde en la segunda noche fueron interceptados por agentes fronterizos estadounidenses. Los migrantes huyeron. Pero en las siguientes cinco horas todos fueron reunidos, y luego volvieron a Nogales y fueron entregados a los funcionarios de inmigración mexicanos, quienes los procesaron y liberaron.

Esa noche, Jacobo descansó en el albergue para migrantes San Juan Bosco en Nogales, y esperó a que su hermano, un inmigrante indocumentado que vive en Estados Unidos, le enviara dinero para otro intento. Iba a seguir intentándolo hasta que tuviera éxito, dijo; rendirse sería absurdo.

“Las posibilidades de entrar son buenas”, dijo, y agregó que el procesamiento rápido en la frontera fue “en nuestro favor”.

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Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

La población del albergue reflejaba los cambios recientes en el flujo migratorio. El año pasado, durante el pico de la crisis migratoria, hasta 200 migrantes durmieron allí una noche, la mayoría con la esperanza de presentarse en la frontera y solicitar asilo, dijo Gilda Irene Esquer Félix, quien administra el refugio.

Pero como el gobierno de Trump había suspendido de manera efectiva el acceso al programa de asilo, casi todos los migrantes que esperaban la oportunidad de cruzar habían abandonado el refugio, regresaron a sus países de origen, se mezclaron con la sociedad mexicana o intentaron encontrar una ruta ilegal a través de la frontera.

En los últimos meses, solo un puñado de migrantes se han presentado en el refugio cada día, dijo Esquer, la mayoría de ellos no habían podido cruzar la frontera y necesitaron un lugar para descansar una o dos noches después de ser atrapados en Estados Unidos y enviados de vuelta a México.

Dos mujeres mexicanas que viajaban juntas se encontraban entre una decena de residentes allí una noche de la semana pasada. Se habían conocido durante un cruce fallido hace varias semanas y desde entonces lo habían intentado otras tres veces, sin éxito.

“Varios amigos han tenido éxito”, se lamentó Dinora, de 24 años, quien solo dio autorización para usar su primer nombre. Ella se vio obligada a migrar, dijo, después de perder su trabajo de costurera en una fábrica en Campeche, su estado natal, en el Golfo de México.

Había escuchado que los estadounidenses no hacían detenciones, lo que facilita bastante volver a probar. Pero después de cuatro cruces fallidos y del desgaste de intentar cruzar el desierto, había tomado la decisión de volver a casa.

“No más”, dijo.

Su amiga, en cambio, estaba decidida a intentar de nuevo.

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Credit…Adriana Zehbrauskas para The New York Times

Zolan Kanno-Youngs colaboró con reporteo desde Washington, D.C.

Kirk Semple es un corresponsal de The New York Times que cubre México, Centroamérica y el Caribe. Está basado en Ciudad de México. @KirkSemple

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Donald Trump vuelve a imponer aranceles al aluminio de Canadá

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6 de agosto 2020 | 7:53 pm

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que impondrá nuevamente aranceles de 10% al aluminio canadiense a partir del 16 de agosto, pues “Canadá se aprovecha” de su país.

Con la condición de que Canadá “no inunde nuestro país con sus exportaciones y no destruya todos nuestros empleos en el sector del aluminio”, el gobierno de Estados Unidos impuso aranceles, dijo Trump en un discurso en una fábrica de lavadoras en Ohio.

Sin embargo, según Trump, los productores canadienses de aluminio rompieron ese compromiso.

El mandatario anunció su decisión defiende a la industria estadounidense.

El pasado 1 de julio entró en vigor el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el nuevo tratado de libre comercio de América del Norte.

Los aranceles, que entrarán en vigencia el 16 de agosto, son una respuesta a lo que Washington califica como una “disparada” en las importaciones de aluminio desde Canadá el año pasado, que “amenaza con perjudicar a la producción doméstica” de esa materia.

Según el texto de la proclamación presidencial, las importaciones de aluminio canadiense entre junio de 2019 y mayo de 2020 aumentaron 87% con relación a los 12 meses anteriores.

“Decidí que las medidas acordadas con Canadá no son suficientemente eficaces para remediar la amenaza que sus importaciones de aluminio suponen para nuestra seguridad nacional”, escribió el mandatario.

A inicios de julio, el primer ministro canadiense Justin Trudeau evocó rumores según los cuales Trump podría reimponer derechos de aduana, y señaló que Estados Unidos no tiene suficiente capacidad de producción de aluminio y necesita el producto canadiense para sus industrias automotriz y de alta tecnología.

La Cámara Estadounidense de Comercio criticó esta decisión que considera “aumentará los costos para los fabricantes” locales.

También señaló que “la mayor parte de los productores estadounidenses de aluminio” se oponen a la disposición, que generará medidas recíprocas contra las exportaciones de Estados Unidos.

Trudeau no viajó a Washington para celebrar el TMEC con Trump y el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien sí visitó la Casa Blanca el mes pasado.

elceo.com
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Famsa, a un paso de desaparecer, presenta solicitud para entrar a concurso mercantil

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6 de agosto 2020 | 7:41 pm

Famsa presentó este jueves la solicitud de concurso mercantil en los términos y para los efectos previstos en la Ley de Concursos Mercantiles, de acuerdo con un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)

La compañía mexicana también presentó la solicitud bajo el Capítulo 15 del Código de Bancarrota de los Estados Unidos ante el Tribunal correspondiente, del Distrito Sur de Nueva York con el propósito de proteger sus activos ubicados en los Estados Unidos.

A inicios de junio, Famsa incumplió con sus obligaciones de un bono por 59.1 millones de dólares. Para el 26 de junio, se apegó al Capítulo 11 de Quiebras en Estados Unidos y el 30 de junio, Banco Ahorro Famsa quebró por malas prácticas financieras como préstamos intragrupo, así como el falseo de su índice de capitalización.

El peor escenario de Famsa era caer en concurso mercantil en México.

“En caso de que siga complicándose la situación financiera de Grupo Famsa y decida entrar en concurso mercantil en México, la cotización de su acción en bolsa será suspendida (no se podrá negociar) y, si llega a la liquidación, su acción será deslistada del mercado”, dijo en entrevista previa Heriberto Sandoval, asesor independiente en inversiones.

Las acciones de Famsa cerraron este jueves en 73 centavos de peso; acumulan una caída de 84% en el año.

Este 6 de agosto, Famsa presentó ambas solicitudes ante las autoridades jurisdiccionales competentes.

“Con lo anterior, Grupo Famsa buscará alcanzar un acuerdo y una solución integral mediante la búsqueda de una reestructuración de sus pasivos a través del diálogo con sus acreedores, con la finalidad de fortalecer su situación financiera, salvaguardar sus intereses y los de sus acreedores”, comentó la compañía.

elceo.com
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